Por Qué Deberías Aprender Un Idioma

Aprender un idioma tiene muchos beneficios. Incluso podrías descubrir que cambia tu manera de ver el mundo.

Aprender un idioma es difícil y necesita mucho tiempo y esfuerzo. Entonces, la pregunta es – ¿vale la pena? Particularmente si, como yo, hablas kiwi (inglés), realmente no hace falta gastar tantas horas y dinero, ¿verdad?

Aprender español ha sido, sin duda, una de las mejores cosas que he hecho en mi vida.

Sí, ha sido maravilloso vivir en Madrid con su vida nocturna, sus vinos y cervezas baratos (por el precio de un vino en San Francisco, ¡podía comprar 4 en Madrid!), sus tapas deliciosas y su gente muy amable.

Pero además, el proceso de aprender un idioma ha sido increíblemente gratificante, así como una cura de humildad.

Aquí tienes las razones más importantes para mi para aprender un idioma:

Las Razones Para Aprender Un Idioma

He aquí 6 razones para aprender un idioma.

1) Ganar el corazón de la gente

“Si hablas a una persona en una lengua que entiende, las palabras irán a su cabeza. Si le hablas en su propia lengua, las palabras irán a su corazón.”

Nelson Mandela

Para realmente conocer un país, su gente y sus corazones, hay que hablar su lengua.

Esto te ayuda a conocer realmente a las personas y a introducirte en sus círculos sociales y familias. Hasta que te integres con la gente, no podrás entender bien la cultura y el país.

La Investigación Cultural

La única manera de aprender un idioma bien es hablar con la gente – no es posible solo leyendo libros o asistiendo a clases.

Lo mejor sería encontrar un novio / novia (o amigovio / a) que hable el idioma. Esto me recomendó mucha gente, incluso mi profesora de español (¡fueron nuestros deberes de la semana!).

Entonces, muchas de mis “lecciones de español” tuvieron lugar con unas cervezas y unos chicos españoles – no suena tan mal, ¿verdad?

Si, en tu caso, tienes un novio / novia real que te está esperando en tu país, puedes decirle que fue una “investigación cultural“.*

* <<Blogs escrito con humor no se hace responsable de las relaciones que pueden romperse debido a las “investigaciones culturales”. >>

Conectar con la gente

La conexión con la gente fue sin duda una de las recompensas más grande de aprender español para mi.

Era genial ir a una fiesta o cena y entender (al menos algunos) de los chistes. Podía conocer mejor a la gente y hacer amigos de una manera que no habría sido posible si no hubiera hablado (aunque no perfectamente) el idioma.

A través del proceso de aprender un idioma, hice amigos geniales y me conmovió la paciencia y el ánimo de las personas conmigo y mi mal español. Fue una experiencia incomparable.

2) Aprender otra manera de ver la comunicación

“Aprender otro idioma no es solamente aprender palabras diferentes para las mismas cosas, sino aprender otra manera de pensar acerca de las cosas.”

Flora Lewis

Cuando hablo mi lengua materna, no pienso nada en el proceso en sí. Pienso. Hablo. Ya está. Sin embargo, aprender un idioma te obliga a reevaluar la forma en que te expresas.

No puedes hablar un idioma simplemente traduciendo la palabra *propia* por la palabra *extranjera*. Hay que aprender a expresarse usando otra estructura gramatical, expresiones y vocabulario distintos.

Es decir, cuando aprendes un idioma, tienes que reestructurar la manera entera de comunicarte.

Además, empiezas a darte cuenta de cosas que nunca habías notado antes. Los gestos típicos que la gente hace cuando habla. El tono de voz y el lenguaje corporal.

¿Sabes que los españoles tienen una definición del espacio personal bastante diferente a la de los ingles o estadounidenses?

Para los españoles es normal estar de pie más cerca de ti y tocarte más. Los españoles dan dos besos para presentarse (a la izquierda, LUEGO, a la derecha). Los angloparlantes solo un apretón de manos (o tal vez un abrazo).

La comunicación es mucho más que hablar

Ahora noto mucho más las diferencias entre culturas. Un apretón firme de manos ya me parece un poco frío. También noto que los hombres europeos tocan a sus amigos mucho más que los de EEUU – y me parece raro que todos los chicos no puedan hacer lo mismo.

Además, cuando aprendes un idioma, puede que notes algunos cambios en ti mismo. Ahora que ya hablas español, ¿tocas a la gente más y te acercas más?

Puede volverse incómodo cuando vuelves a tu país y empiezas a mezclar todo – un apretón de manos, seguido por un beso grande, seguido por….. un silencio incómodo.

3) Desarrollar La Mente de Principiante

“Aprende a convertir la frustración en fascinación. Aprenderás más estando fascinado por la vida que frustrado por ella.”

Jim Rohn

Me imagino que estarás pensando: “Ehhh..¿pero qué es la mente de principiante? Y….¡¿por qué querría aprender ser principiante en algo!?” ¡Paciencia, amigo mio!

La mente de principiante es la actitud hacia el aprendizaje de la curiosidad y el entusiasmo, sin expectativas o ideas preconcebidas.

La Mente de Principiante: disfrutar del proceso sin preocuparte por el resultado

Como adultos, podemos estar muy impacientes cuando tenemos que aprender algo nuevo. Tomamos unas clases de principiantes y luego queremos ir directamente a Nivel Experto.

Nos centramos en el resultado y si no vemos un progreso visible hacia nuestro “Resultado Deseado”, nos desanimamos.

Si nos enfocamos demasiado en el resultado, nos perdemos las oportunidades de (i) disfrutar de las nuevas experiencias y (ii) aprender y crecer.

El desarrollo de La Mente de Principiante se centra en cultivar paciencia, además de convertir frustración en curiosidad y entusiasmo. Es una manera de aprender sin expectativas y sin preocupaciones por el resultado. Esto es una práctica de valor incalculable.

Esfuérzate a salir fuera de tu zona de confort

Como adultos, solemos acostumbrarnos más y más a quedarnos dentro de nuestra “zona de confort” de las cosas familiares que sabemos como hacer.

No nos gusta la sensación de no saber lo que estamos haciendo. Desarrollamos un ego y expectativas de ser un “Adulto con Conocimiento”. Por eso, tendemos a evitar situaciones en las que nos sentimos como un principiante.

Si alguna vez has tenido que enseñar a una persona mayor como usar un smartphone, puede que sepas de lo que estoy diciendo.

He visto a uno de mis padres ponerse tenso y frustrado, pinchando con enojo la pantalla de un iPhone y quejándose de que la tecnología no tenía sentido. “¡¡Los teléfonos son para llamar a la gente, no debería volverse más complejo que un ordenador!!”*

Es importante que salgamos fuera de nuestra “zona de confort”, para aprovechar oportunidades de crecer y aprender.

*A mis padres y todos los mayores – los respeto mucho. Sé que será nuestro turno cuando seamos mayores y las llamadas por tecnología holográfica nos confundan.

4) Mejorar tu mente

Sí, es verdad, si no lo usas, lo perderás. Mantener tu mente requiere ser activo y ¿qué mejor actividad hay que aprender un idioma? Es algo que te hace pensar, escuchar, leer y hablar, además de conectar con la cultura y gente diferente.

Seamos honestos, no es tan difícil “estudiar” estando de viaje en el país extranjero y conversando con un nativo acompañado con un buen vino o cerveza, ¿no?

5) Oportunidades de trabajar y viajar

“Un idioma te pone en el corredor de la vida. Dos idiomas te abre cada puerta en el camino.”

Frank Smith

Un tú bilingüe (o trilingüe) tendría más probabilidades de encontrar oportunidades de trabajo y de viajar que el tú monolingüe. Es verdad que los idiomas abren puertas de oportunidades.

– “Me he dejado las llaves”
– “¿Sabes inglés?”
– “No, pero ¿¡eso qué tiene que ver?!”
– “Es que dicen que el inglés abre muchas puertas.”

😜

6) Impresionar a tus amigos

Vale, este punto no necesita mucha explicación pero sí, está guay si puedes mostrar (alardear) tus habilidades con amigos que no hablen el idioma.

Ellos no saben que has dicho “!Tanks, a bury nice day at you!” (en vez de “Thanks, a very nice day to you”) al camarero estadounidense. Y el camarero solo va a sonreír. Y después maldecirte si no has dejado una propina bastante grande como los otros estadounidenses.

Aprender Un Idioma Vale Más Que La Pena

Sí, aprender un idioma es un proceso frustrante, largo y a menudo te vas a sentir como un idiota. Pero también es un proceso increíblemente gratificante que vale la pena. Por eso, es tan importante perseverar a pesar de los retos.

En general, el proceso de aprender algo vale la pena, sea lo que sea que estés aprendiendo. Siempre es bueno acordarte de cómo es ser un principiante con una mente abierta y curiosa.

Mi experiencia de inmersión me puso en la posición de ser un principiante constante. Bromeaba con mis amigos españoles diciendo que estaba orgullosa de que mi español estaba casi al nivel de un niño español de tres años.

Ser un principiante constante a menudo era incómodo, pero descubrí que al dejar de lado mis expectativas y frustraciones, podía disfrutar mucho más del proceso. Los errores se convirtieron en algo gracioso. Me reía mucho y descubrí que las personas con las que estaba también se reían.

Entonces, busca el libro de texto de lengua extranjera que tiraste en el armario y apúntate a las clases de nuevo. Aún mejor, resérvate un vuelo al país extranjero y dile a tu jefe que tienes “investigación cultural” que hacer.

Quiero dar las gracias a toda la gente que me ha ayudado con mi español. Todos habéis sido tan amables, pacientes y alentadores conmigo. Os aprecio. Muchísimas gracias 💛💛💛

“En la mente de un principiante hay muchas posibilidades. En la mente de un experto hay pocas.”

Shunryu Suzuki

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