Conéctate, Dónde Sea Que Estés

Conectarnos con la gente que nos rodean, dónde sea que estemos, es una parte importante de estar presentes en nuestras vidas.

Algo sobre mí. No soy, que sepa, una de las personas que tiene lo que se llama “Cara de mujer odiosa” (“Resting b*tch face“).* Pero sí, tengo algo de “Cara de Poker“. Es decir, soy difícil de leer. Mi profesora del colegio lo describió así:

“Después de enseñar algo, miraba a la clase y podía adivinar que Blanca lo ha entendido y que Carmen estaba confundida. Luego, te miraba a ti… y no tenía ni idea.”

Desafortunadamente no juego al Poker. Pero debido a mi “Cara de Poker“, a veces me dicen que parezco.. pues un poco seria. De hecho, cuando sonrío, la gente se emociona y me halaga. Creo que lo que realmente quiere decir es:

“¡Pareces mucho más amable cuando sonríes!

Además de mi “Cara de Poker“, suelo ser reservada con gente que no conozco bien. No tiendo a hablar con desconocidos y a menudo me pierdo en mis pensamientos. Claro que no soy el alma de la fiesta, de hecho te costaría recordar si estuve (si no intercambiáramos sonrisas)

Sin embargo, aún si eres introvertido y con cara de piedra como yo, o una mariposa social extrovertida con una sonrisa brillante, tenemos en común una necesidad de estar conectado con los demás.

*”Cara de mujer odiosa“: una expresión facial que naturalmente hace que una persona parezca malvada u odiosa, aunque no sea así.

La Importancia De Conectarse

La conexión es la única razón por la que estamos aquí, es lo que le da propósito y significado a nuestra vida.

Brené Brown

Como seres humanos, una parte importante de ser feliz es sentirnos conectado con los demás. Las personas extrovertidas necesitan dosis más altas que las introvertidas, pero todos necesitamos nuestras dosis regulares de conexión.

Las conexiones son importantes porque tenemos una necesidad profunda de sentirnos conectados, valorados y reconocidos. Ser excluido socialmente o ignorado, aunque por desconocidos, tiene un impacto negativo y significativo en nuestro sentido de valor.

Si eres afortunado, tienes amigos y familia con los que te sientes conectado. Sin embargo, para verdaderamente conectar y estar presentes en nuestras vidas, necesitamos poder conectarnos dónde sea que estemos.

Esto incluye conectar con personas con las que no tenemos una relación personal. Estas son a menudo las personas que vemos con más frecuencia. Las personas como por ejemplo compañeros de trabajo, vecinos, camareros, conductores etc.

Conectarte trata de establecer un contacto humano, en vez de ser indiferente a la gente que te rodea porque estás perdido en tus preocupaciones / preguntándote si ese chico de tu cita de Tinder finalmente te llamará (PD: si ha pasado más de una semana, deja de preguntarte, no te va a llamar).

Si eres como yo, no ignoras a la gente a propósito. De hecho, te estás simplemente perdiendo en tu propio mundo o no quieres molestar a la gente. Pero si todos nos comportamos así, enviamos un mensaje de indiferencia a todo el mundo que nos rodean.

Un Mensaje De Indiferencia

“Comprar un periódico, una taza de café o comestibles puede parecer impersonal.

Muchos de nosotros estamos tan atrapados en nuestras propias vidas, tan apresurados y preocupados, que reconocemos a las personas con las que interactuamos solo instrumentalmente, como un medio para un fin.

No los vemos como individuos.”

Emily Esfahani Smith, “El Poder De La Felicidad”

Aunque no sea intencional, puede ser muy fácil transmitir indiferencia a las personas que nos rodean. Esto puede incluir no solo cuando no podemos hacer contacto visual con el camarero porque estamos *ocupados* contando nuestros “Me gusta” de Instagram, sino también en nuestras vidas personales porque estamos estresados y distraídos.

En El Trabajo:

“El negocio de los negocios son las relaciones; el negocio de la vida es la conexión humana.”

Robin S. Sharma

Una amiga mía me contó que cuando trabajaba de recepcionista, una de las partes más difíciles era cuando la gente se iba de la oficina sin decirle nada a ella. Como si ella no existiera. Trabajadores como limpiadores y conductores pueden tener la misma experiencia. La gente invisible.

Otra cosa que pasa mucho en el lugar de trabajo es cuando compañeros o empleados son tratados como si fueran simplemente partes de una máquina. “Jorge, dónde está el informe? Lo quería terminado ayer!” puede preguntar-gritar un jefe, sin tomar el tiempo para formar una conexión humana y preguntar a Jorge qué tal está. Si el jefe hubiera preguntado esto, igual se habría enterado de que el hijo de Jorge se había puesto enfermo, así que no había podido terminar el informe.

A veces soy culpable de hacer esto. Tiendo a enfocarme en la eficiencia demasiadas veces. “Basta de hablar de tu hijo enfermo, ¡hablemos del trabajo!”

Pero he aprendido que la cháchara es importante, porque en cualquier tipo de transacción, si es con otra persona, esa persona quiere ser tratada como un ser humano. No como un robot.

Cuando las personas se sienten valoradas y reconocidas por otros, se sienten motivadas y obtienen más satisfacción de lo que hacen. Entonces, para sacar el máximo partido de nosotros y de los demás, primero tenemos que conectarnos.

En La Casa:

“Amar es reconocer al otro, ser amado es ser reconocido por el otro.”

Thich Nhat Hanh

También podemos transmitir involuntariamente indiferencia a nuestros seres queridos. Cuando estás ocupado con el informe para el trabajo y dices a su hijo enfermo “ ¡Vete a ver la tele, a lo mejor te hace sentir mejor !” Cuando estás agotado después de un día largo, y no te tomes el tiempo para preguntarle a tu pareja por qué está tan callado. Cuando tu amigo te está hablando y en lugar de escuchar, estás ocupado revisando mentalmente tu larga lista de tareas.

Debemos poder conectarnos a pesar de lo ocupados, cansados ​​o distraídos que estemos.

Es fácil estar distraídos por nuestras vidas ocupadas. El tiempo puede pasar volando y, a menudo, no nos detenemos hasta que ya es demasiado tarde. De ​​repente nos damos cuenta de que nuestros hijos o pareja no nos hablan mucho.

Es importante tomarnos tiempo cada día para hacer una pausa, respirar y conectarnos con nuestros seres queridos.

Cómo Conectar

Una verdadera conexión es algo que transmite energía positiva entre las personas.

Hacer una conexión no necesita mucho tiempo. No hace falta hablar durante horas con el camarero – él tiene trabajo que hacer y un montón de clientes impacientes preguntándose dónde diablos está su cerveza.

Asimismo, no hace falta mirar fijamente o sonreír a una persona hasta el punto de hacerla incómoda. Si una persona no quiere cruzar la mirada o devolver una sonrisa, no pasa nada. Se trata de lo que hagas tú más que de cómo los demás elijan reaccionar.

Además, hay gente que prefiere mantener su trabajo y su vida personal separados. Ellos no quieren entablar una conversación larga e incómoda con sus compañeros de trabajo.

La cultura y el contexto son importantes también. Después de todo, el lugar de trabajo es para…. trabajar. No hace falta pasar dos horas de cotilleo antes de empezar con el informe ya retrasado.

Una conexión no necesita invadir la privacidad, saltar las normas culturales, ni ser demasiado larga en duración.

Conectarse puede ser tan sencilla como el contacto visual, una sonrisa, un cumplido o unas palabras de agradecimiento. Si un compañero de trabajo parece triste, podría ser una pregunta educada sobre si él está bien. Podría ser levantar tu mirada del teléfono cuando estás en el metro para darte cuenta de que una mujer embarazada o una persona mayor necesita tu asiento. O ofrecer ayuda a una persona cargada con maletas. Asimismo, podría ser dar las gracias al conductor del autobús o al limpiador por haber contribuido a tu día. O dar un abrazo a tu hijo o pareja.

En su fondo, una conexión no trata tanto de lo que digas sino del lenguaje corporal y la presencia para comunicar “Te veo y te valoro”.

Porque ellos sí valoran. Todas las personas que en su manera contribuyen a tu día valoran. El camarero que te sirve café. El conductor de tu autobús. Comportarte como si ellos no existieran sólo refleja el hecho de que tú no estás presente ni conectado en tu propia vida. Si no ves a la gente que hace algo para ti cada día, ¿qué más te estás perdiendo en tu vida?

Conéctate Dónde Sea Que Estés

“Todos somos hojas del mismo árbol, todos somos olas del mismo mar.”

Thich Nhat Hanh

Empieza hoy. Levanta la mirada de tu teléfono / libro / zapatillas para simplemente reconocer y conectar con la gente que te rodea. Incluso puedes sonreír – ¡pareces mucho más amable cuando sonríes!

Y luego puedes seguir trabajando en el informe, que por cierto quería terminado ayer.

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